Cuando pensamos en esterilizar a un perro o un gato, casi siempre aparece la misma razón: evitar camadas no deseadas. Pero hay algo mucho más importante que todo dueño debería conocer: la esterilización también puede ayudar a prevenir enfermedades graves antes de que aparezcan.
Algunas de ellas pueden requerir tratamientos complejos e incluso poner en riesgo la vida de nuestra mascota. Por eso, hablar de esterilización no es solamente hablar de reproducción. Es hablar de prevención y salud a largo plazo.
Sin embargo, hay otro dato que también debes conocer: no todas las mascotas deben esterilizarse exactamente a la misma edad. La medicina veterinaria ha avanzado y hoy sabemos que el momento adecuado puede variar según se trate de un gato o un perro y, en estos últimos, según su tamaño, sexo, raza y estado de salud.

Enfermedades que pueden prevenirse
En las hembras, uno de los beneficios más importantes de la esterilización es que elimina el riesgo de desarrollar piometra, una infección del útero potencialmente mortal que puede requerir cirugía de emergencia.
También existe una relación entre la esterilización y una menor incidencia de tumores mamarios, especialmente cuando el procedimiento se realiza en determinadas etapas de la vida reproductiva.
En los machos, la castración elimina la posibilidad de desarrollar cáncer testicular y puede disminuir otros problemas relacionados con el aparato reproductor.
La American Animal Hospital Association (AAHA) señala estos beneficios entre las razones médicas que deben considerarse al decidir sobre la esterilización de perros y gatos.
Y esto cambia la manera de ver la cirugía: no se trata solamente de evitar que tu mascota tenga crías, sino de preguntarte qué enfermedades podrías ayudarle a evitar durante los próximos años de su vida.
Entonces, ¿mientras más temprano, mejor?
No necesariamente.
Este es uno de los aspectos que más ha cambiado con la investigación veterinaria reciente.
En los gatos, la AAHA respalda la esterilización alrededor de los cinco meses de edad, entre otras razones porque las hembras pueden presentar su primer celo muy jóvenes.
En los perros la respuesta es más compleja.
Investigaciones de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de California, Davis, que han estudiado miles de perros, han encontrado que no existe una recomendación idéntica para todas las razas. En algunas razas, particularmente entre perros grandes, esterilizar demasiado temprano se ha asociado con una mayor incidencia de determinados problemas articulares y algunos tipos de cáncer.
Esto no significa que esterilizar sea malo. Significa algo mucho más útil para quienes amamos a nuestros animales: el momento de hacerlo también importa.
Por eso, antes de programar la cirugía, vale la pena preguntarle al veterinario:
¿Cuál es la mejor edad para esterilizar a mi mascota considerando su especie, sexo, raza, tamaño y estado de salud?

También puede cambiar algunos comportamientos
Las hormonas sexuales influyen en determinados comportamientos, aunque la personalidad de un animal es mucho más compleja y la esterilización no debe verse como una solución automática para cualquier problema de conducta.
En algunos animales puede disminuir conductas relacionadas con la reproducción, como escaparse buscando pareja, la monta, determinadas peleas entre machos o el marcaje con orina.
Pero si tu perro es temeroso, ansioso, destructivo o agresivo, esterilizarlo no sustituye una evaluación veterinaria o conductual.
Antes de la cirugía: no improvises
Aunque es un procedimiento veterinario muy frecuente, la esterilización sigue siendo una intervención quirúrgica y requiere anestesia.
Tu veterinario debe valorar previamente el estado general de la mascota y determinar qué evaluaciones necesita según su edad y condición de salud. También te dará instrucciones específicas sobre alimentación y ayuno antes del procedimiento.
No apliques por tu cuenta reglas de ayuno encontradas en Internet: sigue las instrucciones de la clínica que realizará la cirugía, ya que pueden variar según la edad y características del paciente.
Después de la esterilización, tu mascota te necesita
Probablemente quiera correr, saltar o jugar antes de que su cuerpo haya terminado de sanar. Ahí comienza una parte importante de tu responsabilidad.
Durante la recuperación:
- Mantén a tu mascota en un espacio limpio, tranquilo y seguro.
- Limita carreras, saltos y juegos intensos durante el período indicado por el veterinario.
- Evita que lama o muerda la herida; utiliza collar isabelino o la protección recomendada.
- Revisa diariamente la incisión.
- Administra únicamente los medicamentos prescritos.
- Consulta inmediatamente si observas sangrado importante, secreción, inflamación creciente, apertura de la herida, vómitos persistentes, decaimiento marcado u otro síntoma que te preocupe.
Y nunca le des analgésicos humanos sin autorización veterinaria.
Hay otro animal al que también estás ayudando
La esterilización tiene además una dimensión colectiva. Una sola camada no planificada puede parecer un acontecimiento pequeño, pero cuando se multiplica por miles de perros y gatos sin esterilizar, el resultado son animales abandonados, reproducción sin control y refugios y rescatistas con capacidades limitadas.
Esterilizar responsablemente también significa evitar traer al mundo animales para los que quizá no exista un hogar responsable.
Una decisión pequeña que puede proteger muchos años de vida
Quienes amamos a nuestros animales solemos reaccionar rápidamente cuando se enferman. Los llevamos al veterinario, compramos medicamentos y hacemos lo posible por ayudarlos.
Pero una de las formas más poderosas de cuidarlos ocurre mucho antes de una emergencia: prevenir aquello que sí podemos prevenir.
La esterilización puede formar parte de esa prevención.
No existe una fecha perfecta que funcione para todos los perros y gatos, y precisamente por eso la mejor decisión no es simplemente preguntar “¿debo esterilizarlo?”, sino también:
“¿Cuál es el mejor momento para hacerlo en mi mascota?”
Habla con tu veterinario y toma la decisión pensando no solamente en el presente, sino en todos los años que todavía quieres compartir con ella.

