Cuando vemos un perro o un gato en la calle, o incluso cuando adoptamos uno, muchas veces nos preguntamos: ¿qué raza será? ¿Será un labrador? ¿Será un persa? ¿O será una mezcla de varios? La verdad es que reconocer la raza de una mascota a simple vista no es tan fácil como parece. Y no lo dicen solo las personas, también los científicos lo han confirmado.
Un grupo de investigadores se propuso estudiar este tema de forma más profunda y creó un proyecto muy interesante: armaron una base de datos con fotos de 37 razas distintas de gatos y perros.
El reto era identificar de qué raza era cada animal solo usando las imágenes. Aunque suena sencillo, el problema es que los animales, especialmente los gatos, son muy flexibles. Cambian de posición, se estiran, se acurrucan, se esconden… y su forma física se ve completamente diferente en cada foto. Además, muchas razas de perros y gatos tienen diferencias muy sutiles que no siempre se notan a simple vista.

Para tratar de resolver este desafío, los investigadores crearon un modelo de computadora que combinaba dos cosas:
Primero, analizaban la forma del animal detectando su cara (lo que se llama un «modelo de partes deformables»). Después, estudiaban el pelaje y su patrón, como los colores y las texturas, usando una técnica que se conoce como “bolsa de palabras visuales”, algo así como hacer una lista de «pistas» que deja el pelaje en la imagen.
Probaron dos caminos diferentes para identificar la raza: uno donde primero decidían si el animal era perro o gato, y luego buscaban la raza; y otro donde intentaban adivinar directamente la raza sin separar antes. ¿Y cómo les fue? Lograron una precisión del 59%. Puede sonar bajo, pero si tomamos en cuenta lo complicado que es diferenciar 37 razas distintas basándose solo en una imagen, es un resultado muy bueno.
Todo esto nos recuerda algo muy importante: no importa la raza, el tamaño o la apariencia de un perro o un gato. Todos los animales están llenos de cariño, de alegría y de amor. Todos merecen ser respetados, cuidados y amados cada día.
Estudio: Dogs vs. Cats: A Fine-Grained Object Categorization Challenge


